Las mamparas de ducha correderas son muy populares debido a su versatilidad y funcionalidad

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Si acabas de cambiar la bañera por un plato de ducha porque tu baño es pequeño, debes elegir una mampara corredera. Es importante saber que las mamparas de ducha correderas son ampliamente solicitadas debido a su versatilidad y funcionalidad. Estas mamparas están diseñadas para maximizar el espacio en el baño, lo que las hace ideales para espacios estrechos o aquellos con distribuciones complicadas.

Es importante elegir la mampara correcta para que se ajuste perfectamente al espacio. Antes de elegir este producto, debes considerar algunos factores que son esenciales para acertar con éxito: presupuesto, estética, dimensiones del espacio, diseño minimalista o vidrios decorados, estilo del baño, tus necesidades, etc. En el mercado encontrarás una amplia variedad de mamparas de ducha correderas que se adaptan a diferentes estilos de baño, ya que son idóneas para baños vanguardistas, pero también clásicos.

Las mamparas de ducha correderas son aquellas que se deslizan lateralmente para abrirse y cerrarse, en lugar de abrirse hacia dentro o hacia fuera. Estas mamparas son muy populares y puedes encontrarlas en baños minimalistas, pequeños, vanguardistas, retros o incluso clásicos. En este artículo explicaremos las ventajas que brindan las mamparas de ducha correderas, sus usos más comunes y en qué se diferencian de las mamparas fijas.

Ventajas de las mamparas de ducha correderas

Los especialistas en interiorismo y mamparas de diferentes estilos de la empresa Puertas y ventanas Lara han elaborado una lista con las ventajas de la mampara de ducha corredera:

Ahorro de espacio: La mampara corredera es idónea para baños con limitaciones de espacio, porque al deslizarse a lo largo de un riel no requiere espacio adicional para abrirse y crea una sensación de amplitud. Si el espacio es estrecho y colocas una mampara fija, puedes empequeñecer el baño o incluso provocar incomodidad.

Fácil acceso: Las personas con movilidad reducida deben optar por este tipo de mamparas, porque la apertura lateral facilita el acceso a la ducha. Este diseño aporta una entrada amplia y cómoda.

Mejora la estética: la mampara corredera mejora la estética del baño porque brinda un aspecto limpio y un toque elegante.

Fácil limpieza: Este diseño es más fácil de limpiar y mantener.

Suelo seco: Este diseño de mampara contiene el agua al 100%, ya que el suelo no se moja y permanece seco. Esta ventaja evita resbalones, especialmente si en el hogar hay niños o ancianos con movilidad reducida. Los niños salpican, pero la corredera garantiza que el suelo quede seco y que los pequeños puedan ducharse con seguridad. Pero la mampara fija deja un lateral abierto y es por ahí donde el agua sale fácilmente.

Cierre hermético: la mampara corredera mantiene el calor en la ducha.

Variedad de modelos: Gracias a la gran variedad de modelos y acabados, puedes elegir una mampara corredera que se ajuste a tus necesidades particulares y al estilo del baño. En el mercado encontrarás desde diseños sencillos hasta opciones más elaboradas con vidrios decorados o perfiles cromados. Lo mejor es que optes por la mampara perfecta para tu baño.

-Comodidad: Los ancianos y las personas con movilidad reducida pueden optar por la mampara corredera de apertura amplia,  para abrir toda la anchura de la ducha de un solo movimiento, facilitando la entrada con o sin ayuda. Las mamparas correderas con apertura de 180° son idóneas para aportar comodidad a estas personas.

Usos comunes de las mamparas de ducha correderas

Las mamparas correderas se suelen usar para los siguientes casos:

Baños con limitaciones de espacio: Estas mamparas son ideales para baños pequeños.

Duchas en esquina: Si la ducha está ubicada en una esquina, puedes optar por una mampara corredera, ya que facilita el acceso sin ocupar demasiado espacio.

Plato cuadrado: La mampara fija es idónea para un plato de ducha cuadrado (70×70, 80×80, 90×90).

¿Las mamparas correderas son las más solicitadas?

Las mamparas de ducha correderas son ampliamente solicitadas debido a sus beneficios, ya son una opción práctica y estética para una variedad de baños. Estas mamparas son perfectas para baños pequeños, pero también son aptas para espacios medianos y grandes. Su capacidad de adaptarse a diferentes estilos las convierte en la elección preferida para muchos usuarios.

Algunas personas no saben si elegir mampara fija o corredera, pero a continuación te explicamos sus diferencias. La elección entre mampara fija y corredera depende de tres factores: el estilo del baño, el tamaño de tu ducha y el espacio libre a los lados. Una mampara fija es uno o varios paneles de vidrio templado anclados a la pared sin ninguna parte móvil. Este modelo no contiene el agua al 100%, ya que puede haber salpicaduras.

Este modelo es ideal para duchas de obra y walk-in, el acceso se realiza por el lateral que queda abierto, sin puerta. La mampara fija es fácil de limpiar y mantener, ya que solo hay vidrio y un perfil lateral. Sin mecanismos, por lo que no hay nada que romperse ni desgastarse. Los inconvenientes de esta mampara son: necesita lateral despejado para entrar cómodamente, no es apta para niños pequeños que usan solos la ducha y, en baños fríos, pierde calor más rápido.

Como hemos comentado antes, debes elegir una mampara corredera si dispones de un baño pequeño o si la ducha se encuentra en una esquina, ya que no necesita espacio exterior para abrir. Pero debes elegir una mampara fija si cuentas con los siguientes requisitos: buscas un estilo nórdico, tu plato de ducha es rectangular y largo (80×120 o 80×160), el baño es amplio, quieres un modelo que te permita una limpieza más fácil o estás construyendo una ducha walk-in desde cero.

El plato de ducha largo permite colocar un panel fijo amplio (70-100 cm) dejando un acceso cómodo. En este caso puedes optar por una mampara fija y conseguir un resultado estético impecable y limpieza mínima. Antes de elegir la mampara fija, debes valorar el grosor del vidrio, ya que la mampara sin perfilería necesita un mínimo de 8 mm de vidrio templado. El grosor de 6 mm solo es aceptable si el panel lleva perfil superior e inferior de sujeción. Es importante saber que todo el vidrio debe cumplir la norma EN 12150.

Antes de elegir un modelo u otro, debes valorar las medidas y cuánto espacio necesita cada tipo. Para la mampara fija, el panel fijo debe cubrir entre el 60–70% de la anchura total de la ducha, y el lateral de acceso debe estar despejado al menos 50–60 cm para entrar y salir cómodamente. No puedes elegir la fija si hay un mueble o una pared justo al lado del hueco de entrada.

Las mamparas correderas encajan entre dos paredes y lo más habitual es instalarlas en duchas de 80 a 100 cm. Aunque es importante saber que el ancho mínimo habitual es de 70 cm. Para duchas de más de 120 cm, se usan modelos con dos fijas,más dos puertas correderas que mejoran la accesibilidad. No es aconsejable optar por una mampara fija para un baño pequeño, porque si el plato es cuadrado (80×80 o 90×90) y hay una pared cerca del lateral de acceso, el resultado es incómodo. En ese caso, debes elegir una mampara corredera.

Algunos usuarios optan por la opción híbrida, que se trata de combinar un panel fijo anclado a la pared con una o dos hojas correderas. Es el sistema más instalado en España porque brinda un cierre total del espacio de ducha como la corredera y es apto en anchos medios desde 80 hasta 160 cm. Además, puedes conseguir una estética más limpia gracias al panel fijo sin raíl de sujeción en el suelo.

Hay una gran variedad de diseños, por lo que puedes optar por mamparas con perfiles en cromo, negro mate o dorado. Esto te permite elegir un diseño que se ajuste a tus necesidades y preferencias. Debes elegir la opción híbrida si dispones de una ducha de 80 a 120 cm y quieres un cierre completo con buen diseño.

Ventajas de cambiar la bañera por un plato de ducha

Ya sabes los beneficios de elegir una mampara corredera y en qué se diferencia de una fija. También es importante saber cuáles son los beneficios de cambiar la bañera por un plato de ducha. Los expertos explican que es una de las reformas más demandadas, por lo que es un tema que interesa. El plato de ducha ha ido imponiéndose poco a poco a la bañera por los siguientes motivos: aumenta el espacio en el baño, mejora la estética, hay más facilidad de limpieza y mejor accesibilidad. A continuación, iremos profundizando en todos estos beneficios para aportar más detalles.

Si cambias la bañera por una ducha, puedes brindar más accesibilidad, ya que acceder a un plato de ducha es más fácil y cómodo. Esta obra es perfecta para personas con movilidad reducida o para niños pequeños, ya que evita resbalones. Los expertos explican que este cambio supone un importante ahorro de recursos y energía en cada uso.

Si instalas un plato de ducha, puedes ahorrar y conseguir una reforma sencilla. Algunos usuarios creen que esta reforma supone una obra complicada, pero el cambio afecta solo a una zona determinada, por lo que puedes entrar en el baño. Desde la revista Houzz explican que la ducha perfecta debe reunir algunas cualidades, por lo que debe ser funcional y de tacto agradable.

El plato de ducha aumenta el espacio en el baño, por lo que consigues más espacio de almacenamiento. Esto es importante tanto en baños pequeños como en medianos, ya que puedes disfrutar de un espacio ordenado. Si quieres disfrutar de los beneficios anteriores, puedes elegir un plato de ducha fabricado con un material resistente y una mampara corredera. Aunque para resolver las dudas, puedes ponerte en contacto con los expertos en este sector.

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