Los inodoros inteligentes y sus beneficios

Comparte

Existen cambios que se producen en nuestras vidas sin hacer demasiado ruido. Son de todo tipo y en este caso hablaremos de la aparición de los inodoros inteligentes, que en pocos años han dejado de ser una rareza tecnológica y que ahora son una de las piezas que mayor interés suscitan en la nueva generación de baños. No hablamos solamente de un elemento sanitario; es un dispositivo conectado, que dispone de sensores y que está lleno de funciones que se integran con el hogar digital.

Se puede decir que se sitúan a medio camino entre la salud, el diseño y el confort. Este tipo de equipos ha pasado a ser una buena alternativa para el sector, puesto que son una gran oportunidad de negocio ligada al envejecimiento de la población, la domótica y el envejecimiento preventivo.

Por todo ello, cuando hablamos de inodoros inteligentes, ya no estamos hablando solamente de “gadgets curiosos”, sino de cómo ha cambiado nuestra relación con algo que es tan habitual como ir al baño todos los días y de por qué existen inversores que quieren apostar fuerte por este tipo de soluciones.

¿Qué es realmente un inodoro inteligente?

Si se quiere saber qué es un inodoro de este tipo, podemos decir que, como nos confirman los expertos de Outlets Bath es una evolución del clásico inodoro tradicional, el cual incorpora electrónica, conectividad y funciones automatizadas. No se limita al clásico diseño moderno, sino que lo que hace es integrar sensores, controles digitales y muchas veces conexión con otra serie de dispositivos del hogar.

Entre las funciones que son más habituales podemos hablar de las siguientes:

  • Sistemas de limpieza con agua y secado integrado
  • Asientos calefactados con control de la temperatura
  • Tapa automática que se abre y cierra sin que sea preciso tocarla
  • Descarga automática y que se ajusta al uso real
  • Iluminación integrada para su utilización nocturna
  • Modos de ahorro de agua y energía.

Partiendo de ahí, los fabricantes añaden su propia capa de innovación, con controles por app, perfiles personalizados, estadísticas de uso o integración con otra serie de sistemas de hogar conectado.

El baño como nuevo espacio tecnológico

Por espacio de muchos años, tanto la cocina como el salón han sido los receptores más importantes de la domótica. Se puede hablar de los electrodomésticos conectados, altavoces inteligentes o de los televisores con Internet. Lo que ocurría es que el baño terminaba quedando en un segundo plano. Esta es una tendencia que ha ido cambiando.

El baño se ha convertido en un espacio en el que convergen:

  • Higiene, bienestar y relax
  • Rutinas diarias que se han repetido varias veces al día.
  • Una oportunidad para ahorrar agua y energía
  • Potencial para controlar algunos aspectos de la salud.

Los inodoros inteligentes se colocan en el centro de este cruce. No solamente mejoran el confort, sino que pueden llegar a aportar datos sobre muchos hábitos e incluso, en las versiones más avanzadas, sobre parámetros corporales.

Diseño y experiencia de uso: más allá del “gadget”

Entre los motivos por los que comienzan a ganar terreno este tipo de inodoros es porque han dejado de parecer máquinas extrañas y se han mimetizado con el diseño moderno del baño.

Las marcas del sector han comprendido que, si desean entrar en los hoteles y hogares, no vale solo con ofrecer una serie de funciones, puesto que tienen que encajar a nivel estético y mejorar la experiencia de uso sin que ello resulte intimidante.

Todo esto a nivel práctico se traduce en:

  • Líneas limpias y minimalistas, que son sencillas de integrar en baños contemporáneos.
  • Interfaces sencillas, en las que hay mandos con iconos claros, paneles laterales intuitivos y controles remotos discretos.
  • Existen automatismos que no obligan a los usuarios a aprender a utilizar el inodoro, sino que se van activando de manera natural, de tal forma que se tienen que acercar para que se abra la tapa y levantarse para que se produzca la descarga.

Lo que se pretende es que la tecnología desaparezca de la vista y lo que quede sea una sensación de confort y de cuidado. Cuando esto se produce, el usuario ya no tiene que ver el inodoro inteligente como un capricho y lo percibe como una mejora lógica que tiene el baño.

Ahorro de agua y sostenibilidad

Otro tema importante a tener en cuenta sobre estos nuevos inodoros es la relación que tienen con la eficiencia. Recordemos que el baño es uno de los puntos de la casa en el que más se consume agua, y todo avance que reduzca dicho impacto es bienvenido, tanto a nivel económico como medioambiental.

Los inodoros inteligentes incorporan, entre otra serie de cosas:

  • Descargas que se ajustan a un uso real, en los que se optimizan los volúmenes de agua
  • Sistemas para la detección que evitan las descargas innecesarias
  • Modos ecológicos en los que el usuario puede activarlos de cara a la reducción todavía mayor del consumo

En los nuevos edificios, hoteles, oficinas modernas y viviendas eficientes desde el punto de vista energético, dicha capacidad para el ahorro pasa a ser un argumento de peso. No hablamos solo de confort, lo cierto es que es de gran ayuda de cara a cumplir con objetivos de sostenibilidad y para obtener las certificaciones ambientales.

Salud y bienestar, la gran frontera

Además del confort y de la eficiencia, los inodoros inteligentes abren una puerta a algo que es bastante más ambicioso, como es el cuidado de la salud. La visita al baño es de las pocas rutinas diarias que todo el mundo hace y que se encuentra directamente relacionada con el estado del organismo.

Este es un momento inmejorable para poder obtener información relevante, algo que es bastante poderoso desde el punto de vista de la innovación.

En versiones avanzadas, estos dispositivos pueden realizar una:

  • Detección de la frecuencia y la regularidad de las visitas que se hagan al baño.
  • Análisis de algunos parámetros básicos de orina o heces al usar sensores específicos.

Identificación de patrones anómalos que puedan valer como una alerta temprana

Pese a que no es cuestión de ser reemplazo de la medicina de toda la vida, sí se puede crear un nivel de vigilancia pasiva, que puede servir de ayuda para poder detectar problemas antes de que se puedan hacer más evidentes.

En las personas mayores, los pacientes crónicos o usuarios que tengan necesidades especiales, dicha función puede tener mucha utilidad.

Nuevos baños para nuevas formas de vivir

Al hablar de los inodoros inteligentes, lo cierto es que encajan dentro de un cambio más amplio en la forma en la que se concibe el baño. No se ve solamente como un espacio a nivel funcional, sino como una zona para el autocuidado.

Existen duchas que tienen funciones de hidroterapia, espejos que disponen de iluminación regulable, sistemas de sonido y, en el centro, un inodoro que se encarga de acompañar dicha transformación.

En las viviendas de gama alta y en aquellos establecimientos hoteleros que quieren diferenciarse, dichos equipos han pasado a ser un elemento de valor añadido que ofrecen:

  • Una experiencia que consigue sorprender a los usuarios y que hace que se generen recuerdos
  • Les proporciona la sensación de encontrarse en un entorno avanzado y cuidado al detalle
  • Más confort en el uso diario sin que haya que llevar lujos ostentosos

Paralelamente, la bajada gradual de los costes y la competencia entre los fabricantes están aproximando a estas soluciones a unos segmentos mucho más amplios del mercado, lo mismo que sucedió con otros electrodomésticos.

¿Qué ofrecen hoy los inodoros inteligentes más demandados?

Veamos qué tipos de modelos son los que más se venden y que son más valorados. Lo cierto es que todos tienen una serie de prestaciones básicas que son bastante claras.

Sistema de lavado con agua integrado

Muchos disponen de una boquilla retráctil que se encarga de limpiar con agua las zonas íntimas, en las que la presión y la temperatura son regulables dependiendo del usuario. Este tipo de función sustituye en buena parte la utilización de papel higiénico, siendo uno de los más grandes argumentos de compra.

Secado con aire templado

Después del lavado, el dispositivo dispone de un flujo de aire caliente suave que deja la zona seca, lo que reduce incluso más la necesidad de papel. Esta característica se puede percibir como muy cómoda diariamente.

Asiento calefactable

Se puede decir que casi todos los modelos que son de la gama media y alta disponen de asiento con temperatura ajustable. Esta es una de las funciones que son más apreciadas en los climas fríos y en los baños de uso nocturno.

Tapa y descarga automática

Los smart toilets suelen incorporar sensores de presencia: en ellos se abre la tapa al aproximarse y se activa la descarga al levantarse, en la que los volúmenes de agua se adaptan al uso. Todo esto mejora la higiene y evita los olvidos cuando se tira de la cadena.

Ahorro de agua y modos ecológicos

Los modelos más modernos cuentan con sistemas de descarga de bajo consumo que optimizan cada uso. Bastantes de ellos hacen posible seleccionar modos eco o que se ajuste la cantidad de agua para que se pueda adaptar a las preferencias de los hogares.

Autolimpieza y desodorización

Es bastante habitual encontrar funciones de limpieza automática de la boquilla, así como problemas de enjuague interior o sistemas de desodorización que reducen los olores.

Existen algunos casos que usan luces UV para ayudar a que se mantengan a raya las bacterias en las zonas más críticas.

Iluminación nocturna

Bastantes smart toilets incluyen una luz LED discreta que se activará cuando detecte movimiento, la cual está pensada para utilizar el baño de noche sin que se enciendan las luces principales.

Controles digitales y, a veces, app

A la hora de manejarse, se hace todo gracias al panel lateral, mando a distancia y controles táctiles sencillos. En la gama que es más avanzada, los hay que permiten que se puedan personalizar los programas desde el móvil: temperatura del asiento, clase de lavado, tiempo de secado, etc.

¿Y qué sucederá en el futuro?

Parece que el baño va a seguir recorriendo el mismo camino que otras partes del hogar: habrá más tecnología, integración y estaremos más enfocados en el bienestar.

Este tipo de inodoros es solo una pieza más del puzzle, pero es bastante interesante, puesto que combina:

  • Una rutina diaria
  • La relación directa con la salud
  • Posibilidades claras de confort y ahorro.

¿Cuál será el gran salto?

Se habla de la integración con el resto del hogar y de la salud. Lo más seguro es que veamos más modelos que serán capaces de registrar patrones de uso y, de manera anónima, detectarán cambios importantes: visitas menos habituales, cambios en el tiempo que se pasa en el baño, variaciones en la clase de deposiciones, etc.

No hablamos de que el inodoro pase a ser un médico, pero sí que se van a poder usar este tipo de datos para que se generen señales suaves que nos invitarán a consultar con los profesionales cuando haya cambios distintos de lo habitual.

En las líneas más avanzadas, algunos proyectos hablan de sensores que podrán analizar una serie de parámetros básicos como la orina o las heces automáticamente.

Si dicha tecnología es más económica y es fiable, será posible verla en muchos inodoros. Esto hace que se abra un campo enorme en materia de prevención y seguimiento de distintas enfermedades crónicas, siempre que se vaya a gestionar bien la privacidad y el acceso a las informaciones.

Del mismo modo, es previsible que la relación con los teléfonos móviles o los asistentes del hogar cambie. Actualmente, ya hay modelos que es posible controlar mediante app; en el futuro, lo más seguro es que sea una pieza más en el ecosistema de casa conectada.

Lo que está claro es que se producirán grandes esfuerzos por parte de las marcas para que se desarrolle una tecnología menos invasiva. Las novedades que triunfarán más serán las que logren que el inodoro siga pareciendo un inodoro normal, pero que escondan un comportamiento inteligente que el usuario percibirá sin que haya que pensar en ello.

Noticias recientes

Scroll al inicio